besos de aguja

Petons d’agulla


El beso de la aguja recorriendo mi piel

Filip Leu, leyenda viva del tatuaje (Lausanne, Switzerland)

Cuando me tatuaron… creo que nunca lo podré contar… para expresar los sentimientos no existen palabras que se ajusten a la realidad.

Hace tiempo que te preparas, que lo deseas, tu cuerpo día a día va tomando conciencia de su próxima transformación.

Ocurre un día cualquiera, pero para ti no lo es. Son momentos muy anhelados y a la vez temidos. Por fin llega la hora, inmediatamente buscas sus ojos se establece un contacto rápido y cercano con el tatuador, depositas tu cuerpo y tu futuro en aquella mirada.

Sientes pasar como caricias sensuales los lápices por la piel, van cruzándose líneas de diferentes colores y, poco a poco, del esbozo va surgiendo el dibujo. El fino desliz de los lápices por tu cuerpo te cuentan de tu futuro, cada vez tienes mas fuerza, se convierte en algo espiritual, como una oración que te da energía física y mental para recibir el tatuaje.

Horas vividas en un mundo desconocido, el del dolor y el deseo. Los minutos son eternos, pero el tiempo ha dejado de existir, los ojos cerrados, el sufrimiento de tu cuerpo, la mente viaja, aprende.
Se para el ronroneo de la máquina y sabes que el reto ha terminado. Sientes el cuerpo roto. La espalda dolorida te quema, sucia aún de sangre y tinta.
Han sido horas llenas de dolor intenso, de un esfuerzo mental que llega hasta el agotamiento. Abres tus ojos y tu mirada se pierde: el mundo exterior está lejos, dentro de ti está la vida. Lloras y ríes, tu cuerpo esta herido, pero te sientes inmensamente libre de ti.

En aquellos instantes, justo en aquellos instantes, cortos e infinitos, sabes que has vencido.

Me gustaría poder escribir o narrar…, pero no puedo o no quiero encontrar palabras que definan, que limitan aquellos instantes. No tengo medios para transmitirlo: solo me atrevo a escribir que sientes una fuerza interior, una punzada, justo aquí en medio del pecho. Sabes con certeza que has cambiado, pero desconoces el trazado del nuevo camino; percibes el miedo delante lo desconocido, pero lo abrazas, pues te trasmite una felicidad tranquila, generosa, inmensa. Amas.

Camino por la calle y lo siento sobre mi piel, miro pasar a la gente y les sonrío.


Comparto aqui, aquello que me ha conmovido
Isobel Varley
Isobel Varley www.isobelvarley.com

A Isobel la conocí en la convención de tatuajes de Barcelona, es inglesa y presume de tener el récord Guinness a la mujer más tatuada; su piel, de color azul-cielo-rosa atrae irresistiblemente todas las miradas. Viaja de convención en convención y es invitada a eventos especiales.

Es la sucesora de esos personajes entrañables del mundo del circo. A principios del siglo pasado competían los grandes circos para tener como excepcional espectáculo a la persona más tatuada del mundo. En la actualidad estos personajes fascinantes y curiosos los encontramos en las convenciones de tatuajes.

Un cuerpo totalmente tatuado siempre perturba,
o nos cautiva o nos molesta,
pero nunca, nunca nos deja indiferentes.


fuego tatuado sobre mi piel

Fuego tatuado sobre mi piel - Joana Catot

Cuánto le pregunté qué quería tatuarse, me dijo:
Fuego.
¿Dónde?
– Aquí, encima del pubis.
Y me miró con sus ojos azules, transparentes, dulces, inocentes…
– Fuego, es lo que llevo dentro de mí; quiero que las llamas tatuadas sobre mi piel expresen lo que siento, reafirmen mi feminidad y me hagan sentir más vivas más deseada.

Pilar R. es una mujer de 37 años, atractiva, seductora, elegante, bajo su apariencia es difícil de imaginar lo que se esconde, lo que siente.
El tatuaje que ahora le perfila el cuerpo es su nueva complicidad con el mundo.
También lleva dos piercings de oro en los pechos, un triángulo perfecto.


Con amigos en un café en el Gòtic

Joana Catot

Junto a mis amigos en un café del Gótico de Barcelona, ​​a todos ellos los he tatuado con mucho cariño.


Joana posa para el amigo pintor Ramón Lombarte

Ramon Lombarte pinta Joana Catot

Ramon Lombarte pinta Joana Catot

Ramon Lombarte pinta Joana Catot
Página del artista


Primer tattoo

Primer tattooEn aquellos años …era difícil encontrar un tatuador en Barcelona, ​​me habían hablado de Rose-tattoo pero trabajaba en el interior del barrio Chino, el centro oscuro y prohibido de Barcelona. Allí tatuarme por primera vez… el dolor me pareció la mordedura de una serpiente, veneno que aun llevo dentro…


Tatuar por primera vez

Primer tatuatge fetFue un águila lo que me pidió un joven bombero, lo que más recuerdo era lo blanda que me pareció la piel.
¡Hace poco encontré su teléfono!, lo llamé, necesitaba darle las gracias.


En Etiopía, frente al rio Omo.

Joana vista por la mirada de Caro Paz, Animal Blesing Icons Project Joana vista por la mirada de Caro Paz, Animal Blesing Icons Project